Pesadilla antes de Navidad
Duración: 76 minutos.
Una de las grandes ventajas de los directores estrellas de hollywood es la aparente libertad de la que éstos gozan a la hora de embarcarse en un nuevo proyecto. La industria del cine, tan poco dada a las concesiones autorales, se muestra benévola con un restringido número de creadores empeñados en llevar a cabo filmes que nada se asemejan a los típicos productos cinematográficos que inundan las salas comerciales.
Sin duda, Tim Burton es uno de esos pocos afortunados cineastas, un claro ejemplo de cómo un director puede instalarse en pleno corazón de la gran industria sin renunciar a una señas de identidad y a un discurso propio en constante elaboración película tras película. Obviamente, a nadie se le escapa que gran parte de esa libertad es consecuencia directa de los inmejorables resultados cosechados por Burton con sus películas.

Decimos esto a propósito de la gestación de Pesadilla antes de navidad, filme basado en un proyecto en el que Burton había comenzado a trabajar nada más concluir el rodaje de Vincent en 1982. La idea original del filme está inspirada en un poema del propio Burton sobre la noche de Halloween, un etxto titulado “The Nightmare before Christmas” inspirado en el poema de Clement Clarke Moore.

El texto de Burton contaba la historia de Jack Skellington, el rey de las calabazas de Halloween Town, empeñado en convertirse en el nuevo Santa Claus.
“Ésta es una idea que se me ocurrió a mí hace unos diez o doce años cuando trabajaba de animador para la Disney. Pero pensaba en hacer un cortometraje de unos veinte minutos con los personajes moviéndose sin hablar y una poesía leída de fondo… quería que Vincent Price recitara el poema que yo tenía escrito. Pero en la Disney no me apoyaron en aquel momento”


